Norte y Sur

Para los ochenteros como yo, la expresión Norte y Sur inmediatamente nos evoca aquella serie de televisión protagonizada por Patrick Swayze que relataba la historiade EE.UU durante la segunda mitad del siglo XIX, a través de las sagas de los Hazard,familia de ricos industriales de Filadelfia en el Norte, y los Main, que por el contrario eran una familia de propietarios sudistas, con su plantaciónde algodón trabajada por esclavos negros.

A pesar de la amistad de sus dos jóvenes herederos, George y Orry, que se conocen en la Academia de Westpoint, los avatares de la Guerra de Secesión los sitúan en bandos opuestos.

De esta Guerra, se recuerda el que fue, sin duda, su fruto más noble, el Acta de Emancipación de los Esclavos, que permitió que a más de 4 millones de personas se les reconociera la condición de tales y que alcanzaran la Libertad. Sin embargo, lo que se suele olvidar es que en las raíces de este conflicto fratricida se encuentran sobre todo las diferencias abismales entre los dos  modelos sociales y económicos que defendían unos Estados y otros, y que llevaban muchos años generando tensiones en cuanto a las leyes fiscales, comerciales y arancelarias que debían regir en los Estados Unidos de Norteamerica.

Si nos situamos en los años 90 del siglo pasado, esta expresión de Norte y Sur, sirvió, sobre todo, para poner de manifiesto de una forma muy descriptiva la división brutal del Mundo entre los países enriquecidos del Norte y los países empobrecidos del Sur. Una división provocada por una economía mundial dominada por un capitalismo descarnado que obliga a que los países del sur, ricos en materias primas y productos naturales, tengan que vender sus producciones a los precios bajísimos que marcan las multinacionales que los controlan, para que, una vez que estas materias primas llegan a los países del norte, sean manufacturadas y convertidas en productos que se ponen en el mercado a precios mucho más altos. De esta forma, los países del sur no tienen otro camino que pedir préstamos a los del norte, que se los conceden a cambio de seguir manteniendo el control sobre sus productos y de acuerdos comerciales que provocan una gran deuda externa que ata para siempre a los países del sur, generando lo que se ha considerado un nuevo colonialismo económico.

Esta realidad ha provocado que casi tres cuartas partes de la Humanidad se hayan visto condenadas a la pobreza, al hambre, a una total falta de expectativas de futuro. Frente a ella, se levantaron importantes movimientos sociales que reivindicaban, entre otras cosas, que el comercio internacional se fundamentara en reglas realmente justas, o que los países enriquecidos destinaran anualmente el 0’7% de su producto interior bruto a una cooperación con los países empobrecidos verdaderamente eficaz, que les permitiera mejorar sus infraestructuras y tener oportunidades reales de desarrollo.

Esta realidad, que hoy sigue existiendo, se ve eclipsada, sin embargo, en nuestra vida cotidiana por realidades más cercanas. De esta forma, si hoy les preguntamos a los jóvenes españoles, portugueses, griegos e italianos qué les evoca el concepto Norte y Sur, casi con toda seguridad, nos hablarían de las diferencias entre el Norte de Europa y el Sur de Europa. Como muestra un botón, hasta hace pocos años en España hablábamos de la integración de los inmigrantes que llegaban de otros países, hoy volvemos a encontrarnos con la imagen de jóvenes españoles que emigran hacia el norte, recorriendo el camino que ya hace décadas muchos de sus abuelos también se vieron obligados a tomar.

La visión de Europa que hoy se está imponiendo en los países del Mediterráneo, es la de una Unión dominada por una Alemania que quiere imponer un modelo económico neoliberal, exportando una austeridad a ultranza, lo que en la práctica supone desmantelar nuestros Estados de Bienestar, acabar con la protección social que implica una sanidad y educación públicas, privatizar nuestro sistema de pensiones, imponer unas relaciones laborales basadas en el trabajo precario y los bajos salarios, cuyo ejemplo más claro son los tristemente famosos “minijobs”, de los que cada vez con más asiduidad nos habla el Gobierno.

Curiosamente, de todo esto, los que más pueden beneficiarse son los grandes grupos financieros y corporaciones económicas internacionales que tienen su sede, en su gran mayoría, en Alemania.

 

bertolt-brecht-opresores-libertad-mensajes-positivos

 

Toda esta carga ideológica, viene además aderezada por lo que la periodista canadiense Naomi Klein denominó en 2007 “La Doctrina del Shock”, de tal forma que las fuerzas neoconservadoras están utilizando la incertidumbre provocada por la crisis financiera internacional para imponer su agenda laboral y económica bajo la premisa de que “o esto o el abismo”, o dejamos nuestros derechos por el camino o la crisis no tendrá solución. En este sentido, hay que recordar que Merkel defendió en 2011 la necesidad de una “democracia adecuada a los mercados”.

Sería, sin embargo, un error creer que estamos en una confrontación entre países. Hace unos días Cándido Méndez recordaba, en su visita a Melilla, que los primeros que se han opuesto y se siguen oponiendo a los minijobs y al resto de recortes en Alemania han sido los propios sindicatos alemanes. Y no debemos olvidar el entusiasmo que está poniendo la derecha española en seguir los dictados alemanes.

Esta no es una confrontación entre pueblos, es una confrontación entre dos modelos económicos, laborales y sociales, es una confrontación entre un modelo puramente economicista o un modelo social que salvaguarde nuestros derechos. Y en esto, como siempre ha ocurrido en la historia, lo único que nos puede salvar es precisamente la unidad y la solidaridad de los pueblos, poniendo duda ese “pensamiento único” que nos quieren imponer.

Hoy más que nunca hay que recordar el pensamiento de ese alemán universal que fue Bertold Brecht, “la más hermosa de todas las dudas, es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza y dejan de creer en la fuerza de sus opresores”.

Gregorio Escobar
Publicado en El Faro / 17 de junio de 2013

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: